YA NO MIENTAN MAS

  • EL AGUJERO NEGRO DEL CAMPO
  • EL GOBIERNO ARGENTINO NO VA A COBRAR RETENCIONES
  • LOS FONDOS DE INVERSIÓN VAN POR LAS TIERRAS AGRÍCOLAS
  • ¿POR QUÉ PELEA EL CAMPO? DE ESO NO SE HABLA
  • ¿QUIÉN LE ROBA AL CAMPO?

Moises Fontella - Productor Rural - Ex Diputado Nacional que integrara, en el Congreso, el grupo de los 8 con Germán Abdala en oposición a las políticas de Menem.

EL AGUJERO NEGRO DEL "CAMPO"

"El campo" trabaja en negro. Esto no es noticia. Todos sabemos que se compra y se vende en negro, aunque los representantes de "el campo" se hagan los sotas y se ofendan cuando algún funcionario recaudador se los diga y se los demuestre.

En negro alquilan los campos los propietarios: 50% o 100% en negro; contratos que no pagan sellado, alquileres que no pagan retenciones de ganancias ni ingresos brutos, declaraciones juradas truchas, monotributistas falsos.

En negro contratan los chacareros y los pooles de siembra los trabajos de los contratistas, los fletes de semilla y fertilizantes.

En negro pagan los jornales y sueldos: sin seguro, sin obra social, sin jubilación, sin preaviso de despido, sin vacaciones, sin aguinaldo. Trabajo no registrado, lo llaman.

En blanco lo que no hay más remedio: el combustible, los agroquímicos, los fertilizantes, algunas semillas híbridas (como el maíz). En negro, en cambio, las que pueden comprarse en bolsa blanca, sin marca ni identificación (como la soja).

El flete corto va en negro. El flete largo se discute cuánto va en negro.

La venta del grano, según el caso: lo que no se exporta del trigo y maíz, que se vende al consumo interno, al menudeo (por camión) a forrajerías, a criadores de chanchos o de pollos, a feed-lots, va en negro, todo o en parte. Lo que se vende a algunos molinos harineros y fábricas de balanceados, parte va en negro y parte con "achique" del precio, o achicando el tonelaje.

Lo que se exporta debería ser comprado en blanco por los exportadores, y así ser declarado por "el productor" en sus réditos, ingresos brutos, etc. Y los exportadores deben declararlos en base a precios fijados en valor FOB por la autoridad de control. Pero existen manipulaciones con el valor FOB, FAS, las DJV, las declaraciones de venta anteriores a los cambios en las retenciones e impuestos. Pero ése es otro asunto, tema de otro análisis, de un libro gordo.

Volvamos a "el campo".

La parte ganadera de "el campo" también opera en negro. Lo más escandaloso, público y notorio, es el sobreprecio que se paga en el mercado de Liniers, en subasta pública y controlada, que según el día es de entre $ 0,50 y $1 peso por kilogramo vivo de novillo vendido. Son operaciones publicadas por La Nación, Canal Rural e Internet, en base a las cuales se elabora un "índice novillo" y otro "sugerido para arrendamiento". Sólo que son operaciones falsas: se publican precios de $3,00 a 3,295, que respetan los "sugeridos" por la Secretaría de Comercio, y se pagan 4,00 a 4,20 por kilo vivo. La diferencia no paga IVA, ni retenciones por Ganancias, ni Ingresos Brutos, ni Impuesto al Cheque, ni Sellados, ni cuentan para liquidar Réditos.

En "al campo" ganadero prolifera el trabajo en negro, sin ningún beneficio social, provisional, de cobertura de accidentes o enfermedad, y con salarios inferiores a los $1.000. Según la zona, en muchos casos muy inferiores.

Pero lo peor se encuentra en el resto de la cadena, la que compra en negro.

¿Cómo hacen los pooles de siembra, arrendatarios de campo en negro, compradores en negro, para absorber como propias ganancias ajenas? ¿Se resignan a pagar un 35% sobre esas ganancias falsas? ¿O siguen la rosca negreando hacia arriba, vendiendo en negro?

¿Cómo hacen los frigoríficos? ¿Pagan impuestos por los productores, matarifes y carniceros? ¿O todos venden parte en negro?

Supongamos que lo que queda en fronteras adentro cierra negro contra negro; mancha con mancha no vale, puede ser. ¿Pero cómo hacen las aceiteras que exportan a precios oficiales el 90% de su producción? ¿Le venden a los chinos en negro? Subfacturar no pueden, o no deberían poder; pagan sobre precios aforados, públicos. ¿Cómo blanquean el negro pagado, entonces? ¿Cómo hacen?

EL GOBIERNO NO VA A COBRAR RETENCIONES MÓVILES NO MIENTAN MÁS

El Estado Nacional no va a cobrar retenciones móviles a los exportadores. Porque no puede. Porque los exportadores, avisados del cambio en las retenciones, presentaron declaraciones juradas de venta al exterior (DJVE) por millones de toneladas antes de la publicación de las resoluciones del Ministerio de Economía: 23 millones de toneladas de soja, 20 millones de toneladas de maíz, etc.


Esos millones de toneladas, declaradas entre el 03/09/07 y el 06/11/07, no pagarán retenciones móviles. Pagarán el 35%, como antes de la protesta "del campo" y el escándalo mediático subsecuente. No pagarán ni el 49%, ni el 42%, como se dice. No hay ni aumento de retenciones ni nueva "exacción" al "campo".


Las retenciones móviles, según del decreto 764/08, sólo se aplicarán a las exportaciones declaradas (bajo juramento) posteriormente a al 09/11/07. Pero los exportadores avisados (o avivados) ya tenían "declaradas" ventas al exterior antes de esa fecha (6 de noviembre pasado), que cubrían la parte exportable de la cosecha. De la cosecha que todavía no había comenzado: el trigo se coseche en noviembre y diciembre, el maíz en abril y mayo. La soja aún no estaba sembrada. Ya tenían el chivo atado, y bien atado. Al 35%.

Esto es lo que surge de la denuncia del ex-diputado Mario Cafiero y el abogado Ricardo Monner Sans.

El fisco nacional no se "apoderará", como dicen los ruralistas, de 2.000, ni de 5.000, ni de 15.000 millones de dólares más que antes.

Los exportadores, en cambio, están comprando la soja y el maíz con un descuento del 40 al 42% sobre el precio internacional FOB (Free On Board: en el puerto, embarcado), agregando además un descuento (para ellos) de 40 a 50 dólares por tonelada, según surge del estudio de AACREA publicado el 24 de mayo por el diario La Nación (sin aclaraciones), con el título "La verdad del campo".

Lo que no se exporta no paga retenciones. Lo que se consume o industrializa en el país: al trigo para harina o al maíz para pollos o cerdos no se le retiene ni le transfiere retenciones al Estado.

Paga otros impuestos, como Ingresos Brutos, etc., pero no retenciones.

Claro está que ese consumo o industria, paga un "precio de mercado" interno, que se calcula sobre el precio FOB de exportación, menos las retenciones, menos un descuento; precio que compite y tiende a igualarse con el que pagan los exportadores. Es decir, descontando las retenciones nuevas de 42%, que no pagarán, y no las que realmente pagarán, del 35%. Es decir, algo así como $890 por tonelada de soja "al productor". Muy lejos del precio internacional en puerto (FOB) de US$ 480 dólares x $3,20 / dólar = $1536 por tonelada. Diferencia: 600 y pico de pesos, o sea el 40% del precio internacional, no el 35% que realmente recibirá el Estado. Los exportadores, la industria y el consumo interno se quedan con la diferencia.

No mientan más, por favor.

LOS FONDOS DE INVERSIÓN VAN POR LAS TIERRAS AGRÍCOLAS DEL MUNDO

Las de la Argentina, entre las más codiciadas.

Con este título y copete, Clarín del 6-6-08 traduce un artículo del New York Times. Les parece importante que los bwanas (WASP, rubios y de ojos celestes) pongan su atención en nuestras praderas. No está claro si les parece una buena o una mala noticia, sólo traducen prolijamente lo que dicen allá.

Bueno, por lo menos se enteran: quieren ser dueños de nuestras tierras.
Hasta ahora, no habían notado consecuencias económicas, sociales y políticas de las compras de Soros, Trump y Cía, desde el Iberá hasta los lagos del Sur, pasando por la zona cerealera núcleo. Como no se enteraron de las compras del 50% de nuestra capacidad frigorífica para exportación por los mayores exportadores del mundo: los brasileños (casualmente, cuando por la aftosa les cerraron el mercado europeo).

El lenguaje de los mercaderes de "fondos de cobertura" y "estructura de posesión" de tierras productoras de "commodities" es muy claro. Su interés está centrado en "recursos naturales", "tierras de labranza", "fusionar lotes de tierra más grande", donde el "panorama de ganancias mejore", y "se reduzca el riesgo en sus especulaciones".

Ahora vienen por la tierra. Ya tienen el control de nuestras exportaciones (de carne, granos y todo lo demás), de nuestros precios, de los insumos principales (fertilizantes, agroquímicos y semillas). Ahora quieren la tierra.

Hay argentinos que no aprenden nunca. Esto ya nos pasó con los ferrocarriles, con los frigoríficos, los puertos y las usinas entre 1880 y 1930. Nos volvió a pasar con la venta de las "joyas de la abuela" de Menem. Clarín es testigo: "la producción de petróleo cayó por sexto año consecutivo" (Ismael Bermúdez, diario Clarín, mayo 2008). Luego nos quedamos sin trenes, sin gas, sin aerolíneas propias, sin caminos nuevos, sin energía. Nadie invierte; ni un pozo nuevo. Era obvio: los "inversores" (sic) no tienen – nunca tuvieron – otro objetivo que exportar ganancias.
Los argentinos dueños de la tierra y de las pocas empresas nacionales que quedan, no soportan el "cañonazo de un millón de dólares" que preconizaba Roosevelt, se llamen Fortabat, Acevedo, Born o Bedoya Huergo de Picos Pardo. Y a los que "invierten" en la Argentina, les importan un bledo los argentinos.

El que tiene alma de siervo termina como siervo, como dice la Biblia, "mirando con temor las manos de su amo."

¿POR QUÉ PELEA "EL CAMPO"? - DE ESO NO SE HABLA -

Esta es una pelea por dinero, por plata. Por 2.000 millones de dólares. Dinero "para el campo" o "para el Estado". Nada más que dinero. De otra cosa no se habla.

Se revolean banderas argentinas, se habla de dignidad, de esfuerzo. Pero se reclama dinero. Lucro, más lucro para los dueños del campo. Dinero.

¿Dinero para gastar o para invertir? Si gana "el campo" ¿el dinero va a ir a inversión en mejoras, en reponer en fertilizantes los nutrientes que se sacan del suelo con cada kilo de soja? ¿A mejorar el suelo, las instalaciones productivas, la vivienda de los trabajadores rurales? ¿Contribuirán a iniciativas privadas para mejorar la vida rural? ¿A que el salario del trabajador rural supere los miserables $ 1.000 mensuales que actualmente cobran?

¿O a más 4 x 4 que rara vez se embarran? ¿A pisos en Córdoba, Rosario y Buenos Aires de US$ 2.000 el metro cuadrado? ¿A vacaciones en Punta del Este, Miami, Pinamar o Europa?

Y si gana el Estado, ¿adónde va a ir? ¿Al bolsillo de odiados "funcionarios" y "políticos"?

¿O a mantener un dólar a $ 3,20, que nos evite volver a la Argentina del "déme dos" y de la importación de paraguas de Taiwán? ¿O a terminar con la pobreza, a realizar las obras energéticas y de infraestructura que hace décadas que no se hacen?

Esa es la cuestión, pero de eso no se habla.

Se pide, se exige más plata para los sectores a los que mejor les ha ido en 6 años de recuperación económica. "El campo" no pide seguridad en el campo, no pide detener la despoblación rural y la destrucción de las comunidades agrarias. No pide mejor educación para un millón de chicos rurales sin escuelas, no pide capacitación de su propio personal, no pide investigación técnica, ni producción nacional de semillas, fertilizantes y agroquímicos. Mucho menos piensa en aportes directos a la comunidad.

Presenta las retenciones y los impuestos — que generalmente no paga, o paga con mucho atraso — como exacciones, confiscaciones de un derecho absoluto al lucro que — por circunstancias externas y "globales" — le cae del cielo.

Pero no se habla de las trasnacionales que les chupan la sangre, cobrándoles — en dólares — el doble en urea y en semillas, el cuádruple en fertilizantes fosforados, el triple en glifosato. Ni de los márgenes de los "pools" de siembra y de los exportadores que les cobran retenciones que no pagan. Es más, parece que les gustara esa verdadera expoliación que le hacen los señores de la globalización.

Pero de eso no se habla.

Las retenciones suben, pero los impuestos no. Porque los mismos gobernadores que buscan el apoyo del "campo" hace 10 años o más que — a pesar de crisis, inflaciones y valorización extraordinaria de la tierra — no actualizan las valuaciones fiscales. Se cobran $ 1.000 pesos de alquiler por hectárea para soja, pero se pagan $ 20 o 30 al municipio, a la provincia y al fisco nacional. Se cobran $ 200 o 300 para ganadería, y pagan $ 5 o 6. Cuando se pagan…

La mayor parte de los alquileres se contratan al 50%, cuando no directamente "en negro". Estafan a la provincia por sellado y por ingresos brutos, a la Nación por ganancias y renta mínima presunta. El "campo" inicia una cadena de evasión con una masa de dinero negro, que sigue negro para el que alquila, para el que compra la cosecha, para el que la exporta.

En Liniers, desde marzo se venden novillos con precios falsos, con hasta 1 peso por kilo en negro. Todo el mundo lo sabe, "el campo" lo sabe, pero el monopolio informativo de La Nación y Clarín — socios en Papel Prensa y sus propietarios emparentados — no da la noticia, ni lo menciona. Se publican precios indicativos del mercado con esos precios falsos. Se "descubre" la noticia de que la carne les llega cara a los carniceros, sin mencionar que la pagan más cara que lo que se publica.

Porque de eso no se habla.

Tampoco se habla de que el dinero de las retenciones es el que permite comprar dólares — ya hay reservas por más de 50.000 millones y se ha pagado más deuda que nunca antes — para mantenerlo en $ 3,20 y evitar que caiga a $ 2,40, como les gustaría a los economistas liberales, o como el Real brasileño. Y que volvamos a empezar el ciclo de crisis.

Y, para final de este sainete, el broche: esa plata que reclaman no es para ellos. Muchos de estos piqueteros "bien" alquilaron y cobraron sus alquileres hace un año, antes de esta cosecha cuyos precios defienden. Otros compraron insumos a pagar en especie. Salvo por los pocos que hayan pactado alquileres "a porcentaje", los míticos 2.000 millones se los van a quedar los arrendatarios, los pooles y los exportadores.

Sembrando el desaliento, con el apoyo de Clarín y La Nación, están rebajando el precio de los arrendamientos o los porcentajes de este año, justo en el momento en que tienen que pactar para la nueva cosecha. Ahora que el trigo ofrece el mismo margen que el año pasado, se publica y se hace creer que nadie siembra por el desaliento que causan las medidas oficiales (es por la sequía) o no compra semilla — porque se usa semilla propia, como para la soja — o se reduce la fertilización, porque le cobran US$ 1.300 por tonelada de fertilizante.

Con piquetes "buenos", de 4x4, reposera, mate y facturas, los que más tienen y más pueden, los que consideran el campo como fuente de prestigio social, siguen el juego de un monopolio comercial informativo — primero comercial, después informativo — que juega de "cuarto poder", intentando sacar gobiernos (como hicieron con Isabel) o ponerlos (como creen que hicieron con De la Rúa). Que opera en el vacío de la "oposición" que no existe: el radicalismo canibalizado, Carrió fuera del ARI, López Murphy enredado en el fraude interno, Macri tapando baches y Lavagna solito y solo. Siguen un juego sumamente peligroso: todo mal, todo corrupto, nada bien. Un juego donde nosotros ponemos el cuerpo.

Pero de eso no se habla.

¿ QUIÉN LE ROBA AL CAMPO?

La soja está en "el Golfo" a U$S 500 por tonelada, en el puerto argentino se cotiza a U$S 470 FOB (Free On Board: sobre el barco); el valor en el puerto, antes de pagar impuestos y gastos, (FAS: al costado del barco) es, teóricamente, de $ 948 por tonelada. Pero al productor se le paga $ 900 sobre el camión, en la playa del puerto.

Con el dólar a $ 3,16, el valor FOB significa un descuento de U$S 30, es decir de $ 94,80 por tonelada. La diferencia entre el valor FAS teórico y el FOB es de: 470 x 3,16 = $537. Esto significa una pérdida del 36% del valor FOB, que cubriría las retenciones y otros gastos. Es evidente que se está reteniendo el 35%, no el 42%: no se están aplicando retenciones móviles.

Esto es así, porque los exportadores juraron (en sus declaraciones juradas), antes del 9/11/07 en que se publicaron esas retenciones móviles, tener compradas más de 50 millones de toneladas (23 millones de soja, 20 millones de maíz, más el trigo, el girasol…), y con eso se reservaron el derecho de seguir reteniendo el 35% que regía entonces, y no las retenciones móviles.

Pero, ¿y los $48 por tonelada? ¿Quién se los queda? Porque los gastos y comisiones, como el flete, se descuentan de los $900 cotizados. ¿Será "pa' los vicios"? Pero de esto "el campo" no se queja.

En el último año, la cotización de los fertilizantes fosforados (FMA y FDA) pasó de U$S 400 a U$S 1.250 dólares la tonelada. Aumentó el 212,5%. La urea, fabricada en la Argentina con gas argentino y subsidiado, con sueldos y gastos en pesos, aumentó de U$S 400 a U$S 900 la tonelada: un 125% más. La semilla de maíz aumentó 30 dólares por bolsa. El glifosato (el herbicida de la siembra directa) se fue de U$S 3 a U$S 7 por litro: más del 130% más caro. Pero de esto, "el campo" no se queja.

Los propietarios que alquilaron su campo hace un año cobraron de los pooles de siembra 15 a 18 quintales por hectárea, a $ 55 por quintal: de $800 a $1.000 por hectárea. A los precios actuales de $ 90 por quintal (precio posterior a la resolución de las retenciones), tendrían que haber cobrado de $ 1.350 a $ 1.600 por hectárea. ¿Quién se queda con la diferencia? Si las retenciones finalmente no aumentaran, la diferencia sería mucho mayor. Pero de los pooles de siembra "el campo" no se queja.

Los impuestos calculados sobre la valuación fiscal (inmobiliario, ganancia mínima presunta, bienes personales) no cambian desde hace muchos años, porque las valuaciones no fueron actualizadas. A pesar de la enorme renta patrimonial que significa para los propietarios la valorización de la tierra de los últimos años (entre 300 y 400%). Por supuesto, de eso el campo no se queja.

Las tasas municipales estuvieron congeladas durante años hasta llegar a valores ridículamente bajos, y desfinanciar hasta el mantenimiento de los caminos rurales. De esto último siempre se ha quejado, pero de su causa "el campo" no se queja.

Con cada tonelada de soja, de maíz o de trigo, salen del campo entre 1 y 2,5 kg de calcio, entre 3 y 6 kg de fósforo, entre 2 y 3 kg de magnesio, entre 2 y 5 kg de nitrógeno, que no vuelven al suelo, y que en su mayoría se exportan. Así, cada año salen del campo y del país 500.000 toneladas de fósforo, 400.000 de nitrógeno, 150.000 de magnesio, 2.000.000 de calcio y 400.000 de azufre, que no se reponen al suelo por fertilización. Sin hablar de la materia orgánica perdida, ni de la compactación y degradación física provocadas.

En las cuentas de "el campo", no se considera este costo oculto de la revolución de la soja. "El campo" no quiere darse cuenta de que está haciendo minería con recursos no renovables, que hay que reponer, con prácticas que pueden equipararse a la tala de bosques o a la destrucción de ecosistemas.

"El campo" consume minerales por un valor de U$S 2.000 millones, que no repone, ni amortiza, ni considera una pérdida definitiva. Que no le importan. Ni siquiera reclama para reponerlos el apoyo del Estado, con desgravaciones y financiación. De esto "el campo" no se queja.

¿Quién le roba al campo?
¿Quién le roba a nuestros hijos?

PERIODISMO - CHILE - EJEMPLO A IMITAR



19/06/2008 - Chile


Julio López Blanco y Claudio Sánchez fueron sancionados por participar en un montaje de la DINA en Rinconada de Maipú en 1975. Foto: Archivo La Nación

Por Jorge Escalante / La Nación

Organismo realizará ceremonia de desagravio a víctimas de casos Colombo y Rinconada.Colegio pide perdón por periodistas que mintieron.

El acto surgió de las sentencias del Tribunal de Ética que sancionó a Claudio Sánchez, Julio López, Beatriz Undurraga, Fernando Díaz, Alberto Guerrero, Roberto Araya, Vicente Pérez y Manfredo Mayol.

El Colegio de Periodistas pedirá excusas públicas a los familiares de las víctimas de la Operación Colombo y el falso enfrentamiento de Rinconada de Maipú, ambos en 1975, por la participación culposa y antiprofesional que cupo a los responsables de la información de El Mercurio, La Segunda, Las Ultimas Noticias y La Tercera, como lo establecieron los fallos del Tribunal de Ética en sendas investigaciones sumarias.

Esto se concretará el próximo sábado a las 11 horas en la sede del Colegio en un acto convocada por el presidente de la orden, Luis Conejeros, y el consejero Ernesto Carmona.

EXPULSIÓN

En las dos investigaciones sumarias realizadas por fiscales del Colegio en 2006 y 2007 -al acoger denuncias de familiares de las víctimas en contra de esos medios y periodistas- el Tribunal de Ética sancionó con expulsión a Roberto Araya Silva y suspensión de la colegiatura y censura pública a Julio López Blanco, Vicente Pérez Zurita, Manfredo Mayol (todos de Canal 7 en ese tiempo) y Claudio Sánchez (entonces en Canal 13).

También fueron sufrieron suspensión y censuras públicas Fernando Díaz Palma (entonces director de Las Últimas Noticias), Alberto Guerrero Espinoza (dirigía La Tercera) y Beatriz Undurraga Gómez de El Mercurio.

Fueron declarados inimputables por fallecimiento los directores de El Mercurio René Silva Espejo y Mario Carneyro de La Segunda, a pesar de que el Tribunal determinó que sus respectivos medios, al igual que La Tercera y Las Últimas Noticias, infringieron la ética profesional al difundir informaciones falsas respecto de los crímenes de la Operación Colombo.

En el caso Colombo el Tribunal de Ética determinó que quienes publicaron las informaciones "no cumplieron con su obligación de confrontar los hechos base de la noticia con otras fuentes que no fuera la oficial, con lo cual fallaron en entregar la verdad que la ciudadanía tenía el derecho a recibir".

También en Colombo el Tribunal de Ética absolvió a la periodista de El Mercurio Mercedes Garrido Garrido, porque "las acusaciones formuladas en su contra no fueron probadas".

RINCONADA

En el fallo de Rinconada de Maipú, el Tribunal de Ética estimó que Julio López y Claudio Sánchez tenían responsabilidad, aunque de manera diferente.

López admitió haber mentido en su despacho porque agentes de la DINA le entregaron el libreto listo y lo llevaron hasta el lugar para filmar el falso enfrentamiento. Con ello se quiso justificar el asesinato de seis militantes del MIR y del PC, torturados y acribillados en Villa Grimaldi.

Sánchez fue sancionado por negarse a concurrir a declarar, pero Canal 13 reconoció al Colegio que éste periodista efectivamente aparece en una cinta informando sobre el mismo hecho, aunque se negó entregar el video por asuntos laborales pendientes con Sánchez.

Este último recurrió a la Corte de Apelaciones en contra de la sentencia del Tribunal de Ética, pero perdió por votación unánime.

En la Operación Colombo (1975) la dictadura pretendió hacer creer que 119 prisioneros, habían huido a Argentina donde encontraron la muerte enfrentados con fuerzas militares o matándose entre ellos.

Los medios mencionados difundieron ampliamente la mentira y agregaron su propia cuota de injurias contra las víctimas.

LA PATRIA SOMOS TODOS

FORO EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA DE MAR DEL PLATA

LA PATRIA SOMOS TODOS

Hace cinco años, el pueblo Argentino eligió cambiar el modelo. Resultaba entonces imperioso y vital salir de la matriz expulsiva que condenaba al hambre y a la marginalidad a millones de compatriotas.

Néstor Kirchner supo devolvernos la esperanza y los sueños. Con fuerza, coraje y trabajo se comenzó a forjar una transformación que en solo cinco años nos ubica en un país distinto.Llevamos 60 meses de crecimiento ininterrumpido y este es un dato irrefutable y desconocido en nuestra historia. El impresionante crecimiento del Producto Interno, la rentabilidad extraordinaria de las mayores empresas, la recuperación sostenida del empleo y del salario formaron parte la política redistributiva que el gobierno nacional planteó desde el comienzo.Pero hay sectores en nuestra sociedad que se resisten a los cambios. Sectores que pretenden mantener a cualquier precio sus privilegios.Se trata de una mesa de republicanos sin votos, que poco entiende de maneras democráticas y es un deber estatal poner coto a sus instintos más insolidarios.

Tanto la inflación que los tiene como principales autores, como la obstinada resistencia al incremento de las retenciones son las armas que utilizan.

Tienen el poder de contratar empresas de telemarketing para invitar con grabaciones telefónicas a cacerolear, ejercen presión sobre gobernadores, legisladores e intendentes, descalifican a las autoridades nacionales, amenazan e intiman a la presidente, intentan adueñarse de la escarapela argentina y levantarla como estandarte de una facción.

Esto excede todo lo concebible en un conflicto sectorial y tiene todos los ingredientes de una operación política desestabilizadora y antidemocrática.

Es inaceptable para la sociedad que se pretendan anteponer intereses sectoriales al bien común.

Porque LA PATRIA SOMOS TODOS

Este Foro en Defensa de la Democracia de Mar del Plata repudia las acciones desestabilizadoras de las organizaciones empresariales del campo y sus socios.

Este Foro repudia las metodologías coercitivas utilizadas y resuelve:
1.-Mantenerse en estado de asamblea permanente.
2.-Difundir por todos los medios la posición expuesta en el documento.
3.-Repudiar las acciones violentas de los grupos que cortaron las rutas provocando desabastecimiento e inflación que castiga fundamentalmente a los sectores mas vulnerables.
4.-Generar todas las acciones consecuentes con el objetivo de apoyar al gobierno popular de Cristina Fernández de Kirchner.
5.-Exhortar al levantamiento del paro por inconducente y perjudicial para los intereses del País.
6.-Por un modelo de producción con inclusión social y redistribución de la riqueza

MAR DEL PLATA, 28 DE MAYO DE 2008.-

Diputada Nacional ADELA SEGARRA CONCEJALES: VIVIANA ROCA VERONICA BERESIARTE, CARLOS FILIPPINI, MARTIN AIELLO, LEANDRO LASERNA - PARTIDO JUSTICIALISTA - SMATA - SIMAPE CAPITANES DE PESCA - MOVIMIENTO EVITA – JP EVITA - INSTITUTO DE PLANIFICACION FEDERAL – CREAR – PROYECTO POPULAR – FRENTE FEDERACION JUBILADOS - APYME– ENAPO – PROYECTO JUSTICIALISTA MARPLATENSE – JUVENTUD PERONISTA BONAERENSE – PARTIDO FRENTE GRANDE – CORRIENTE INTRANSIGENCIA SOCIAL – MUJERES RURALES – PARTIDO DE LA VICTORIA – AGRUPACION PERONISTA GENERAL SAN MARTIN – AGRUPACION OSCAR SMITH – NUEVO MILENIO – CEFIL – JUVENTUD PERONISTA PARA LA VICTORIA - FRENTE DE AGRUPACIONES PERONISTAS – LA CORRIENTE – PARTIDO INTRANSIGENTE – PARTIDO SOLIDARIO – LA CAMPORA - LA CORRIENTE DE MAR CHIQUITA – FTV – ASOCIACION FRENTE MARPLATENSE - PERIODISTA GERARDO GOMEZ MUÑOZ - EMISORA DEL SOL, PERIODISTA JUAN MANUEL RAPACIOLI – AMS – CASINOS – MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL DE LA NACION, PATRONES DE CABOTAJE - FRENTE TRANSVERSAL - Defensor del Pueblo adjunta MÓNICA FELICES, PAMI, PEONES DE TAXI, IOMA, AGRUPACION SINDICAL 25 DE MAYO – ALBERTO TOLEDO – ALEJANDRA URDAMPILLETA – JUAN DOMINGO NOVERO – PABLO VACANTE - JOSE CIGOY – CARLOS THEILER – MARCELO CARDOZO – CARLOS DIAZ - SUSANA SALERNO – MARIEL GIROLET – FRANCISCO MANES – EDUARDO ROMANIN - SERGIO CORREA – GLORIA LEON – MARCELO BALBUENA – PABLO GALARRETA – MARCELO IRAZUSTA – FELIX BELLO

LA SIMPLEZA DE LOS ANÁLISIS HONESTOS Y REALMENTE NACIONALES

Mario Laurini

ex-presidente del Partido Justicialista de Azul

Los países que exportan productos alimenticios enfrentan en estos días una misma disyuntiva a lo largo y ancho del planeta: imponer límites a sus ventas al exterior y resistir el enojo de sus grupos propietarios, o liberar el sector externo y enfrentar las protestas de los sectores populares por el encarecimiento acelerado de los alimentos, el famoso fenómeno de la agflación.

En un país como la Argentina, donde la inflación y las protestas sociales decoraron la caída de dos presidentes y la inflación ayudó a consolidar procesos regresivos de distribución del ingreso, no cabe duda de qué tiene que hacer cualquier gobierno que no sea suicida.

En las últimas semanas, en la Argentina se organizó un lockout contra el anuncio de retenciones móviles, una protesta que contó hasta con el apoyo de algunos de los beneficiarios de la medida que los indignaba, como grupos de las clases medias urbanas. En el mismo momento, en otras partes del mundo, el traslado directo del precio internacional de los productos primarios al mercado interno provocó una ola de levantamientos en protesta por la inflación: en Haití (un importador neto) las protestas dejaron cuatro muertos. En el último mes, las protestas en Egipto, Costa de Marfil, Mauritania, Mozambique, Senegal, Uzbekistán, Yemen, Bolivia e Indonesia tuvieron el denominador común de reclamar una baja en el precio de los alimentos. En Camerún, la represión a las marchas contra los aumentos de precios costó cuarenta vidas.

La 'escasez' de arroz es sin duda uno de los ejemplos más perversos de este proceso: la producción exportable llega a Europa y Estados Unidos a precios altos que aún pueden ser absorbidos por esos mercados, pero en los supermercados de los países productores el mismo precio deja las góndolas llenas de paquetes de arroz y a los potenciales consumidores con sus carritos vacíos.

La ONU advierte que la pobreza generada por el aumento del precio de los alimentos puede generar una crisis política global. El titular del Banco Mundial, Robert Zoellick -insospechado de todo progresismo, mucho menos de kirchernismo alguno-dice que el resultado inmediato es un aumento de la pobreza urbana como no se ve desde hace décadas. A Zoellick (y a muchos otros) le preocupa lo que parece ser un hecho consumado: en muy poco tiempo, a los países desarrollados se les puede acabar el maná milagroso de los alimentos baratos, como hace un tiempo ocurrió con el petróleo.

Para contener la inflación provocada por el aumento del precio internacional de sus productos, China, Vietnam, India, Camboya y Pakistán optaron por lo mismo que el gobierno en Buenos Aires: aplicar retenciones a las exportaciones y recortar (o suspender por completo) las ventas al exterior de algunos productos como arroz y café, para aumentar la oferta interna y contener la inflación. Todo esto sin haber llamado a Cristina Fernández ni a Martín Lousteau. Si uno es muy obstinado, puede suponer que lo único que les interesa a esos países es acumular dinero y aniquilar a sus productores para favorecer redes clientelares, que ninguno redistribuye, que el problema de la inflación no existe, o que sólo es consecuencia de que el kirchnerismo es malo y derrochón.

Con un poco menos de tozudez, a cualquiera le quedan claras dos cosas:

1) que el problema de la inflación es mundial, es urgente, avanza rápido, carcome las economías de los países exportadores de productos alimenticios y pone en tensión a sus sociedades y,

2) que las retenciones y límites a las exportaciones son dos de las pocas herramientas que el Estado tiene a mano para resistir el doble acecho de las ganancias de sus elites y las presiones del mercado global, una tenaza que oprime las entrepiernas de los gobiernos y la distribución interna de los recursos, el excedente y los alimentos.

Cuando se incluye en la foto la presión del mercado mundial -que tiende a igualar globalmente los precios internos de las economías- se descartan al menos tres de las ideas más obtusas que circulan en la Argentina, y que asumen como realidad las fantasías de café en las que inscriben el conflicto con el agro.

Una es que la 'necesidad de recaudar' se saciaría si el Estado mejorara el cobro de, por ejemplo, el impuesto a las ganancias, algo que no ayudaría en nada a contener el precio de los productos alimenticios (lo cual no quita que, aparte, el Gobierno debería ser más eficaz en cobrar dicho impuesto).

La otra es que la voracidad por recaudar sólo sirve para 'agrandar el Estado' y financiar 'redes clientelares', como si éstas no fueran, aun en su modo cuestionable, herramientas de redistribución del ingreso, y como si en Europa y Estados Unidos los beneficios del Estado de Bienestar los hubieran repartido San Pedro y San Pablo y no los funcionarios de turno a los que les tocó en suerte la tarea (lo cual no quita que el Gobierno debería avanzar hacia formas universales de garantizar el ingreso ciudadano).

Y la otra es que el lockout no habría existido si el Gobierno hubiera sido más preciso en el diseño de las retenciones y hubiera excluido a los pequeños productores, sobre la base de la idea ingenua y reaccionaria de que la distribución progresiva de ingresos es una cuestión de gerenciamiento y de que se pueden afectar los intereses de los productores agrarios y al mismo tiempo contar con su aplauso (lo cual no quita que el Gobierno podría hacer una lectura fina de la realidad social de ese sector productivo antes de darle forma definitiva a una medida).

En ese contexto, parece más que razonable la opción de aplicar las retenciones y, con otras medidas (subsidios a los combustibles, promoción de ciertos grupos industriales), tratar de contener una alianza social amplia aun a costa de moderar el efecto redistributivo. En verdad, el mayor riesgo para la Argentina es que, como un espectador marginal de la economía mundial, la presión de los precios internacionales se haga incontenible, el aumento del precio de los alimentos no pueda compensarse con los salarios, y el Gobierno pague al mismo tiempo los costos de las retenciones y los costos de la inflación, un panorama que afectaría mucho más que el futuro de una administración.

El Gobierno tiene una enorme cantidad de espacio para mejorar en cuanto al impacto de su gestión política y económica sobre la inflación. Pero aun si todas sus medidas fueran correctas, Moyano limitara las demandas salariales como la socialdemocracia de la posguerra y D'Elía adoptara los modales de Alberdi como le reclaman muchos espantados por la irrupción pública de la tensión social, aun después de todo eso, en el centro de la mesa seguiría estando el problema de la inflación y la necesidad de aplicar retenciones para evitar que el aumento de los precios internacionales impacte en la calidad de vida de los sectores populares.

'Libertad de los intereses antinacionales y antipopulares, para impedir que lo nacional y popular tenga medios de expresión. Esto es lo que se llama aquí - libertad de prensa'. Arturo Jauretche

'La lucha por la vida, y la vida digna no pueden ser slogans de ciertos grupos a los que parece que sólo les interesa la defensa de la vida intrauterina, desentendiéndose del hambre, de la desocupación, de la falta de salud, o de la niñez y la vejez desamparadas, de la justicia y de la vigencia de todos los derechos humanos de ayer y de hoy (...) Reclamamos el esclarecimiento y la justa condena de todos los crímenes de lesa humanidad, incluyendo claro está la de los capellanes militares o policiales que hayan participado en crímenes, desapariciones o torturas.' Grupo de Curas en la Opción por los Pobres.

'El objetivo fundamental es servir a la sociedad como un todo y al hombre como sujeto natural sometido a necesidades materiales de subsistencia, sino también como persona moral, intelectual y espiritual'. Juan D. Perón.

'Los tibios, los indiferentes, las reservas mentales, los peronistas a medias, me dan asco. Me repugnan porque no tienen olor ni sabor. Frente al avance permanente e inexorable del día maravilloso de los pueblos también los hombres se dividen en los tres campos eternos del odio, de la indiferencia y del amor. Hay fanáticos del pueblo. Hay enemigos del pueblo. Y hay indiferentes. Estos pertenecen a la clase de hombre que Dante señaló ya en las puertas del infierno. Nunca se juegan por nada. Son como 'los ángeles que no fueron ni fieles ni rebeldes'. Eva Perón.

'Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros'. Raúl Scalabrini Ortiz.

'La economía nunca ha sido libre: o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste'. Juan Domingo Perón.

GOLPE CÍVICO

05/06/2008



Desde Federación Agraria denunciaron a la Sociedad Rural por la puesta en marcha de un “golpe cívico”

El ex vicepresidente de la delegación Concordia de la FAA y productor citrícola, Luis Román, acusó ayer a "la oligarquía y la Sociedad Rural” por realizar “un golpe cívico, utilizando al pequeño y mediano productor".

Fue mediante una carta abierta publicada en los medios locales.

"El 11 de marzo, cuando me convocan a adherirme a las medidas de fuerza junto con la Sociedad Rural, Coninagro y Carbap, me sorprendí y no entendía nada, porque si la Federación Agraria está para defender a los pequeños y medianos productores, qué tenía que hacer junto a la Sociedad Rural", sostiene el dirigente en una carta abierta que publican los medios locales.


Román añade que "ahí me di cuenta que esto es una jugada política. Esta vez la oligarquía y la Sociedad Rural puso en marcha un golpe cívico, utilizando al pequeño y mediano productor, cuyos problemas nunca estuvieron plasmados en los petitorios de las entidades que sólo pedían la baja de las retenciones".

En declaraciones a Télam, Román dijo que se decidió a publicar la carta porque no está de acuerdo con lo que está haciendo el sector agropecuario y porque "no existe compatibilidad de caracteres" entre las organizaciones encaran la protesta. "Nosotros aportamos la gente en los actos, en beneficio de los grandes pooles agrarios y la derecha nos está utilizando como idiotas útiles", agregó.

En el escrito difundido hoy, Román señala que "en la Federación Agraria, de la cual soy miembro, hemos protagonizado desde los años ’90, muchísimas luchas en defensa del pequeño y mediano productor". "Hemos participado en muchas marchas provinciales y nacionales, en cortes de rutas, hemos parado remates judiciales a pequeños chacareros a quienes se les querían quedar con sus tierras. Hace un mes atrás en medio de este conflicto, hemos parado un remate del Banco Nación a un antiguo citricultor de la zona", rememora.

Al explicar los motivos de su posición, recalca que "la Federación Agraria, desde sus inicios, fue una ferviente defensora de los derechos de los chacareros"."Siempre estuvimos en contra de los latifundios, de los grandes terratenientes. Cuando llegó la soja con sus pooles de siembras nos opusimos tenazmente, porque venían detrás de grandes ganancias haciendo un desastre con la ecología, con las deforestaciones, etc.", alegó.

También recuerda que "cuando llegó la semilla transgénica también nos opusimos. Luego Monsanto con el glifosato y las ventas de abonos químicos cerraron el círculo y fueron los monopolios que gobernaron el mercado tanto de ventas como de compra obteniendo extraordinarias ganancias, en desmedro de los pequeños productores, condenándolos a su desaparición".

El productor advierte que "el gobierno, en la primera reunión, puso sobre la mesa las posibles soluciones para los pequeños y medianos productores, pero las entidades las rechazaron con el argumento de que sólo aceptaban si se rebajaban las retenciones". "Sólo un gobierno con mucha decisión y mucho coraje les está haciendo frente al embate de estos sectores concentrados y oligárquicos", adujo. Y recalcó que "estos señores son los que no lo dejaron gobernar a Raúl Alfonsín y les quedaron las manos rojas de aplaudir cuando llegaba (Carlos) Menem al gobierno.

Son los que quieren decirle a la presidenta cómo gobernar, cómo distribuir las riquezas, ellos que siempre distribuyeron pobreza". "Es hora de que los argentinos reflexionemos y no nos dejemos engañar una vez más por el neoliberalismo. Los ciudadanos que tenemos memoria sabemos y nos acordamos cuánto sufrimos cuando se implementa esta política neoliberal", sostiene.

"Lo que yo les recomendaría a estos señores es que formen un partido político, se presenten en las próximas elecciones y si el pueblo los vota que lleven adelante su maravilloso proyecto y seguramente nos volverán a decir que estamos en el primer mundo", concluye la carta de Román.

LA CONCERTACIÓN Y EN DEFENSA DEL GOBIERNO POPULAR



CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO
DE LA REPUBLICA ARGENTINA

LA CGT CON LA DEMOCRACIA,
LA CONCERTACION Y EN DEFENSA DEL GOBIERNO POPULAR


SI ESTUVIERAMOS EN 1810 ELLOS ESTARIAN CON CISNEROS

Los Trabajadores organizados observamos perplejos la persistencia de la escalada desestabilizadora, donde coexisten los representantes de la alta y media Oligarquía, las empresas que monopolizan los medios de comunicación, los “profetas del odio” y la mayoría de los dirigentes políticos opositores.
Todos ellos –y su idea de país egoísta y sectaria- fueron derrotados por el pueblo en las urnas el pasado 28 de octubre de 2007.-

Los mismos que apoyaron e instigaron golpes militares que derrocaron en 1955 y 1976 a los gobiernos constitucionales democráticamente elegidos ,sembrando de represión y sangre el suelo de nuestra Patria, para impulsar políticas que sólo beneficiaron a potencias extranjeras y a minorías nacionales, aparecen, (en muchos casos con los mismos apellidos) con la clara intención de desvirtuar la voluntad popular, y volver a imponer, por la fuerza, las políticas que llevaron a los argentinos al hambre y al país a la devastación.

Es tanto su egoísmo y su desprecio por las mayorías populares (y por extensión por la Patria), que adoptaron la escarapela sólo porque se los recomendó una consultora extranjera, a la que pagaron cifras millonarias, y que dirige el maquillaje de la “protesta sectorial” devenida en escalada golpista. Por la misma recomendación montaron un acto el 25 de mayo, en el cual patéticamente (por ignorancia de la consultora o por coherencia propia) olvidaron la significación histórica del mismo, por lo que las banderas que flameaban no pudieron sino hacernos acordar, amargamente, del festejo que la dictadura hizo del mundial en 1978, o el día de Galtieri en el balcón de la Plaza de Mayo en 1982.

Por ello no nos quedan dudas, si estuviéramos en 1810 estarían defendiendo a Cisneros y al Rey de España.

Los trabajadores y el Pueblo tenemos memoria. Sabemos cómo estaba la Argentina hace menos de 5 años y vivimos y fuimos protagonistas de la recuperación. Frente a esta escalada, ratificamos con más fuerza y decisión que nunca el desafío de afianzar un proyecto de Nación que nos contenga a todos, con más y mejor producción, y más y mejor distribución equitativa de la riqueza.
Sabemos que el camino es el respeto a la voluntad popular. Sabemos que el camino es el diálogo entre todos los sectores de la producción y del trabajo para alcanzar los acuerdos que proyecten este crecimiento hacia la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Patria.

Hacemos un llamado a todos los sectores desestabilizadores, para que, dejen de conspirar, y se sumen a este esfuerzo de conjunto. La Patria está por encima de sus intereses mezquinos. La bandera debe sentirse en el pecho y en la sensibilidad para conmoverse por el dolor y la necesidad de cada compatriota. Los trabajadores organizados estamos comprometidos con este modelo de Nación, que estamos construyendo entre todos para que todos sean sus beneficiarios.

Con ese compromiso y con esa convicción apoyamos la concertación social. Con ese compromiso, con esa convicción y con nuestra historia de lucha vamos a ganar las calles de nuestra Patria para defender la democracia y para defender a éste, nuestro Gobierno Nacional y Popular, si estos desestabilizadores oligarcas siguen provocando al Pueblo Argentino.

Buenos Aires, mayo 27 de 2008.-


JULIO PIUMATO
SEC DERECHOS HUMANOS
JOSE LUIS LINGIERI
SECRETARIO ADJUNTO
HUGO MOYANO
SECRETARIO GENERAL

DE PATRIOTAS, REALISTAS Y PENSAMIENTO UNICO

Jorge A. Benedetti
San Martín, Pcia de Bs. As.
10 de Mayo de 2008

Un intento para comenzar a desarrollar otra mirada sobre el problema en que nos metieron

En estos días se habla de la posibilidad de que la “humareda” del volcán Chaiten vuelque sus cenizas sobre la ciudad de Bs. As. Si pensás que el culpable es Guillermo Moreno, Romina Picolotti o Alfredo De Angeli, no vale la pena que sigas leyendo, ni que hagas un esfuerzo por utilizar tu tiempo con un trabajo como este – que además es un tanto largo – pues no vas a encontrar lo que esperás.

Te diría que si pensás que el culpable puede ser un Sr. llamado Fernández, o un cuadro del PC devenido a dirigente agropecuario, como Eduardo Buzzi, o inclusive si crees que lo que se discute es el “problema” de las retenciones, o la política para el agro, tampoco vale la pena continuar leyendo. Seguí mirando el “humo” que nos invade.

Por el contrario, si considerás que para comprender de qué se trata es necesario realizar un esfuerzo más complejo y además, que una vez que se tengan algunas cosas en claro, hay que hacerse cargo, entonces vale la pena seguir leyendo, en una de esas algunas de las ideas planteadas pueden serte útiles para despertar algo que seguramente está por allí dormido en tu pensamiento.

QUÉ ES LO QUE REALMENTE HOY SE DISCUTE Y QUE ES LO QUE NO

Detrás de la humareda se está discutiendo:

¿Quién se queda con Telecom?
¿Cómo será la ley de medios audiovisuales (radiodifusión y compañía)?
¿Cómo es la distribución – y quién se queda – con una importante parte de la renta agropecuaria?
¿Quién - y de qué manera - forma (o deforma) la opinión de los argentinos?
¿Quien maneja la televisión digital?
¿Cuál debe ser el modelo económico a aplicar en nuestro país?
¿Cómo se toma y/o mantiene el poder?
¿Desde dónde se maneja el poder (desde la política, los medios, los grupos concentrados de la economía, desde alguna embajada…)? y ¿Quién lo ejerce?

No se está discutiendo (y debiera hacérselo)

¿Cuál debe ser la política agroindustrial que debe aplicarse en nuestro país (con especial consideración de sus implicancias regionales)?
¿Cómo debe ser una explotación racional del campo?
¿Cuál debe ser el modelo de país que queremos, en lo económico, en lo político y en lo social?
Finalmente ¿Hay alguna posibilidad para el hombre común de poder participar en la toma de decisiones?

A esta enumeración podríamos agregarle algunos temas adicionales, pero es probable que con éstos baste, en particular si pensamos que varios de los problemas aquí planteados no figuran, ni remotamente, en los medios de comunicación.

En ellos nadie analiza - ni se anima siquiera a rozar - por ejemplo el tema de la televisión digital, que permitirá a quien tenga el control de este fabuloso instrumento, manejar las comunicaciones, los elementos de multimedia, telefonía, cable y prácticamente todos los mecanismos de compra venta de productos de consumo en la Argentina. Entre los cientos de canales que se ofrecerán, habrá uno por cada rubro, desde donde se concentrará la comercialización de todos y cada uno de los productos (desde un canal para el negocio automotriz, otro para los electrodomésticos y otro para la computación, hasta uno para la pizza, otro para el vino y uno… para lo que se te ocurra).

Pero dejemos hoy este tema de lado para considerar otros aparentemente más urgentes.

El dictado de la ley de medios audiovisuales puede democratizar o no el manejo de la prensa, desde donde hoy se intenta entre otras cosas “formatear” dictatorialmente la información y consecuentemente la opinión de los argentinos. Tampoco parece ser este un problema menor.
Pero la amplitud de los temas presentados - dado su complejidad - nos obliga a realizar una consideración general, aunque no podemos dejar de insistir en la necesidad de desarrollar un debate serio sobre la política agropecuaria, dado que hoy la discusión se reduce al problema del reparto de las ganancias inmediatas que la situación nacional e internacional traen sobre la producción.

Nadie discute una política estratégica para el campo, nadie piensa en el uso de los suelos y qué va a pasar en muy pocos años sin una regulación y control sobre su cuidado; la repoblación del campo está muy lejos de la agenda actual, tampoco lo está el grave problema de la concentración de la tierra, al igual que la consideración de cómo se garantiza el alimento para todos los argentinos y cómo se piensa, planifica y ejecuta, una política agroindustrial con carácter estratégico que nos reposicione en América y el mundo como potencia en la materia.

GOBIERNO VERSUS CLARIN

Desde hace unas semanas se plantea en el horizonte de la discusión política un enfrentamiento entre el multi-medios Clarín y el gobierno, como expresión actual de la contradicción que ya se había manifestado con el diario La Nación y la prensa en general.

Los medios, manejados por los avisadores, es decir las empresas de servicio, los bancos y los otros grupos concentrados de la economía, vienen realizando un manejo absolutamente arbitrario de la información, utilizando e inventando personajes a los que “instalan” o “guardan” según sus conveniencias y necesidades (recuérdese - por ejemplo - a Fernández Meijide o a Blumberg), llegando al absurdo de que alguno de estos, como por ejemplo el economista liberal López Murphy o el ex escritor (famoso en la dictadura) Jorge Asís (que obtuvieron el uno por ciento de los votos hace unos pocos meses), ocupen sistemáticamente amplios y destacados espacios como si fueran representativos de la opinión de los argentinos.

Mientras tanto - y como parte de una sostenida presión sobre el gobierno - realmente se pregona, no la corrección de la política agropecuaria, sino de las medidas económicas aplicadas después de la crisis del 2001/2, para instaurar nuevamente políticas no votadas ni deseadas por la población argentina, es decir, se intenta imponer rumbos fundamentales sin la participación popular, en un “golpe de timón” que en algún momento necesitó del derrocamiento violento de un gobierno y en otros – como se pretende ahora – la imposición fue por lo que se denominó un “golpe de mercado”.

Aquellos mismos que frente a cualquier paro de los trabajadores repetían a coro “¿qué se gana parando?” y de inmediato proponían “huelgas a la japonesa para reclamar produciendo” y luego concluían con extraños cálculos sobre las cifras fabulosas que había perdido el país por culpa de los huelguistas, hoy no sólo aceptan que el paro es una acción legítima, sino que manifiestan que el piquete ha dejado de ser violento, aunque los piqueteros estén armados (a condición de que lleguen en 4 x 4 y no en colectivo), para terminar descaradamente apretando a los dirigentes de la patronal agropecuaria para endurecer las medidas.

QUÉ PIENSA EL GOBIERNO

Descartado el absurdo fogoneado por los mismos medios, en el sentido de la existencia de ideas contradictorias entre la presidenta y su marido, vale la pena considerar el actuar de Cristina y Néstor Kirchner desde hace mucho tiempo.

Nadie puede intentar descalificar la inteligencia de ambos, ni la fortaleza con que han formulado su propio proyecto político, ocupando la intendencia de Río Gallegos primero, la gobernación de Santa Cruz luego y aprovechando el vacío político del 2003 para alcanzar finalmente la presidencia de la Nación. En este sentido agudizaron el ingenio natural de la política al uso y se adaptaron a las circunstancias que en cada oportunidad les permitió ocupar, mantener o acrecentar los espacios de poder mencionados.

Su idea no fue plantearse la insurrección, ni la organización popular, ni un gran despliegue de “aparato político” para la toma del poder, podríamos decir que ni el partido de masas, ni una irrupción popular tipo 17 de octubre del ‘45, pasaron por su imaginario, quizás más cerca estuvo - metodológicamente hablando - el asalto al Palacio de Invierno por los bolcheviques en Rusia u otro ejemplo de toma abrupta del poder, en una concepción que tampoco previó – como queda demostrado hasta este momento - el desarrollo de una organización popular propia, sino la conquista e incorporación “llave en mano” de las estructuras políticas preexistentes.

Néstor y Cristina Kirchner se convirtieron en la espada y el tanque, la conducción y la vanguardia, el ataque y la retaguardia, de su propia organización política, rodeados de un pequeño equipo de dirigentes leales, disciplinados y eficaces para la tarea planteada y con esto combatieron – y en muchos casos liquidaron o golpearon – a los sectores que se les colocaron enfrente, incluyendo en reiteradas oportunidades - en algunos aspectos - a los grupos concentrados de la economía, nacionales e internacionales.

Desde el principio de la gestión de Néstor Kirchner en la Casa Rosada, se pensó en la sucesión presidencial de Cristina, para avanzar en un plan de concentración de poder en manos de Néstor, quien se propuso retornar al gobierno, no en las precarias condiciones del 2003, sino en otras mucho más cómodas para el 2011, contando con una considerable porción del poder en relación a aquel año; y este plan fue ejecutándose metódicamente.

Sus acciones de gobierno, que trajeron una mayor y mejor distribución de las riquezas y un considerable cambio en la situación de las finanzas de la nación, no modificaron la forma de hacer política instaurada desde 1983 en adelante, salvo en una cuestión que más adelante consideraremos.

LAS NUEVAS METODOLOGIAS DE LA POLITICA

La recuperación de las formas democráticas en ese año, no se realizó con la restauración del poder popular que poseían las organizaciones sociales, productivas o políticas antes del golpe del ‘76, ni mucho menos con una recuperación de la riqueza violentamente acumulada por un pequeño sector, en perjuicio de la inmensa mayoría de los argentinos.

De esta manera, la democracia vuelve débil, en particular por la falta de estructuras de cuadros, militantes y dirigentes populares, capaces de encabezar la reorganización de las instituciones de la Nación, con un amplio contenido y participación popular. Muy por el contrario, el grupo favorecido por las circunstancias (y fogoneado como “mal menor” por parte de los grupos concentrados) fue la Coordinadora de la Juventud Radical, núcleo que bajó definitivamente las banderas de la intransigencia irigoyenista y adoptó una política autoproclamada como “realista” (quizás por la claudicación de una política “patriota”), que consistía en “adaptarse” a las condiciones impuestas por los detentadores del poder real y al abandono de la acción política como una tarea de organización popular, para sustentar su práctica en un conjunto de actos “mediáticos” y “de imagen”, debiendo en consecuencia congraciarse con la prensa – y con las políticas e ideas que sus dueños proponían – para así aparecer en los medios, lo que resultaba imprescindible para su propuesta de acción.

Desde la oposición en ese momento, surgió un núcleo político que adoptó rápidamente idéntica metodología, apareciendo así “los renovadores” del Partido Justicialista (Manzano, Grosso, Menem, de la Sota, etc. etc.), quienes - al igual que sus competidores (¿?) radicales - rompieron con la tradición de la política popular en la Argentina.

Entre los nuevos instrumentos de la labor política, se destacan - como un elemento central y esencial - las encuestas de opinión, a las que sucesivamente se comenzó a rendir culto con carácter enfermizo e idolátrico.

De esta manera la práctica política no fue ponerse al frente de los problemas, formular propuestas, desarrollar debates e intentar modificar la realidad o ganar voluntades para alcanzar una sociedad mejor y/o para la conquista del poder, sino que fue colocarse por detrás de la opinión y repetir “lo que la gente piensa y quiere escuchar”, para luego hacer lo que dicen los que efectivamente mandan. (Véase a Elisa Carrió)

Valdría la pena formularse entonces un serio interrogante. Si las organizaciones sociales estaban absolutamente debilitadas, cuando no destruidas, si los ámbitos de formación de cuadros y militantes habían desaparecido al calor represivo de una brutal dictadura neoliberal y si la política no se proponía cambiar la realidad, sino seguirla al dictado de las encuestas, si se habían eliminado los ámbitos de discusión en la base de la sociedad ¿quién se ocupa de formar la opinión, de proponer ideas, de formular y empujar los proyectos de cambio de nuestra comunidad? la respuesta es sencilla, un sólo actor quedó en escena: los medios de comunicación, a los cuales la dirigencia política está obligada, no sólo a rendir pleitesía y no contradecir, sino a proclamar con un discurso monocorde, los dictados ideológicos de los grupos que financian y conducen los mencionados medios, imponiendo sus ideas no sólo acerca de la política, sino de un conjunto doctrinario mucho más amplio, que va desde los tipos de consumos y la instauración de “necesidades” (la gran mayoría innecesarias), hasta la modificación de los valores centrales y fundantes que hacen a la vida y destino de cualquier comunidad.

Frente a este monótono repiqueteo, aparece un hecho discordante (la diferencia antes planteada), un reducidísimo grupo de actores políticos, en particular dos de ellos, Cristina y Néstor Kirchner, decidieron no sólo no atender a las imposiciones de modos esperados por parte de los medios (conferencias de prensa, reportajes exclusivos, etc., etc.) sino además pararse frente a un atril e emitir opiniones propias, que no respondían - total o parcialmente - al pensamiento único impuesto monolíticamente.

Esta “herejía” podría hacer pensar en una disputa de una parte del poder que los grupos hoy detentan, dentro del nuevo orden instaurado en los tiempos de “la globalización”, donde debemos preguntarnos si las imposiciones no vienen más de alguna multinacional cerealera o bancaria, que de alguna embajada de los países centrales, o al menos conocer dónde se toman las decisiones que ambos actores mencionados luego ejecutan.

¿CÓMO SE GARANTIZA UNA SOLUCION PERDURABLE?

De todas maneras parece que el problema central es otro. Suponiendo hipotéticamente una siempre correcta y bien intencionada voluntad y práctica de Cristina y Néstor Kirchner ¿es posible enfrentarse a los poderosos sin el concurso organizado del pueblo argentino? Más aún ¿es posible sostener el conflicto con los dueños del poder expresados por Clarín y el resto de los medios de prensa, sin una creciente participación de la comunidad con un grado de organización social y política popular? ¿Se puede realizar una confrontación sostenida con los grupos concentrados, sean estos locales o internacionales, sin un pueblo con clara conciencia de cuáles son los verdaderos problemas que deben discutirse y cuáles son sus legítimos intereses que deben defenderse, siendo capaces entonces de dar el debate en todos y cada uno de los ámbitos donde éste realmente se desarrolla y no como hoy, según la agenda mediática y la opinión publicada?

La experiencia histórica y las prácticas de la política popular indican lo contrario. Mucho más cuando la verdadera discusión sobre el “modelo” que es económico, pero también - y esencialmente - es político y social, no ha comenzado a desarrollarse, dado que los cambios producidos sólo han sido internos dentro del mismo modelo económico impuesto por Martínez de Hoz, y sostenido por los gobiernos que le sucedieron, el que sólo ha sido “violentado”, pero no alterado.

Hoy – como en otras oportunidades de nuestra historia – nos encontramos con lo que los especialistas denominan “un combate de frentes cruzados”, es decir un conflicto donde – con independencia de la cantidad – hay fuerzas rescatables y valorables en ambos frentes.

Si bien alentando el paro agropecuario están los grupos concentrados de la economía, dentro de la estructura del estado estos mismos grupos formulan planes y conducen acciones, sin que la conducción política haya querido o podido decidir su erradicación.

De igual manera debemos observar que la contradicción no puede ser entre los trabajadores y los pequeños productores, entre la Iglesia Católica y los núcleos activos de la militancia popular, entre los sectores de la clase media que han “resucitado” con la reactivación económica y la dirigencia gremial o los intelectuales nacionales, tampoco entre la producción industrial y la agropecuaria. Muy por el contrario, resulta necesario reconstruir la relación entre los sectores naturales y constitutivos de nuestra comunidad, los trabajadores, los productores del campo y las ciudades, la clase media y los intelectuales, con la participación de la Iglesia Católica y de los otros grandes grupos religiosos de nuestro país, las universidades y ámbitos del pensamiento, los militantes y simpatizantes de los partidos populares, en particular los que tiene origen en el pensamiento nacional, irigoyenistas y peronistas, etc., etc.

Una victoria de quienes pretenden profundizar el modelo económico implantado en la dictadura y que estalló en diciembre del 2001, significaría un grave retroceso en la vida de los argentinos, mientras que la derrota de estos sectores sólo sería provisoria y sin ninguna garantía de perdurabilidad si no se favorece la participación sistemática, orgánica y permanente de los hombres y mujeres de nuestra comunidad tanto en el control, como en la toma de decisiones que hacen al destino de nuestra vida personal y comunitaria.

Quiera la Providencia iluminar al pueblo argentino para comenzar a encaminarnos a la solución de los problemas que nos aquejan, modificando profundamente el rumbo de desencuentros generado para concretar el golpe de 1976, reuniendo al pueblo argentino en un camino que nos permita alcanzar las soluciones que no dependen sólo de los actores que aparecen en los medios, muy por el contrario parece que ha llegado la hora de que todos debamos hacernos cargo.

DEBATES: SOBRE LA GESTIÓN DE LOS KIRCHNER



07/06/2008

Una visión bonapartista


FRANCISCO MARTINEZ y HUGO RUARTE(*) -

Especial para LA MAÑANA

Si tuviéramos que definir las características políticas e ideológicas del actual gobierno, tendríamos que decir sin lugar a dudas, que se trata de un gobierno bonapartista. No ha surgido de ninguna estrategia de poder de una clase social organizada en un partido político. Podemos aseverar que este gobierno representa los intereses nacionales, en un país en el cual estos chocan generalmente con el de los grandes centros económicos mundiales. Venimos de un proceso desde el año 1976, de desnacionalización y desmantelamiento de las empresas del estado, y con la aplicación de las teorías neoliberales en boga, de desindustrialización, recesión económica y ocupación de las áreas estratégicas del país, energía , combustibles, comunicaciones, finanzas etc. en manos de corporaciones extranjeras.

El proceso que se inicia con Duhalde y continúa con los Kirchner, toma un camino sustancialmente diferente, en particular cuando se toma la decisión de devaluar nuestra moneda, lo que pone fin a un sinnúmero de importaciones sin sentido, y coloca a nuestros productos a competir internacionalmente.

También, a partir de la decisión política de “atar” nuestra moneda al dólar, fomenta y apoya toda la actividad productiva, generando estos últimos años, un crecimiento sostenido nunca visto en el país. Hay que destacar la participación del Estado en la redistribución de la renta, vía retenciones a los sectores más favorecidos por la situación internacional, agrarios, petróleo y actualmente mineros. Logrando que los trabajadores consigan una evidente mejora de salarios, así como una disminución constante de la de-socupación. Esto se realizó al principio con los aumentos de sumas fijas y también en cierto modo laudando a favor de los asalariados, o fijando indirectamente pautas de aumento, que han significado en estos últimos años una sustancial mejora, que se refleja sin duda en los niveles de consumo de estos sectores.

Es clara la mayor participación de los asalariados en el PBI argentino.Y por primera vez en décadas, que los deciles (distribución de la renta), unidad de medida que verifica en la pirámide social entre los que más tienen y los que menos tienen, ha cambiado en beneficio de los más desposeídos, poco, pero es una inflexión que lo posibilitó este proyecto.

Es conveniente aclarar algunos conceptos. Olga Riutort, que confunde redistribución con coparticipación. Dice: “Lo que acumula el gobierno debe ser entregado a los gobernadores de todo el país”. Se olvida que Juan Domingo Perón del que dice que es su descendiente político, lo primero que hizo en el año 1946 fue crear el IAPI (Instituto Argentino del Intercambio), de manera que compraba las cosechas a los productores a un precio interno razonable y la vendía al precio internacional que era mayor. Con esa renta logró fundar un formidable desarrollo industrial, sustituyó importaciones industriales, fundó las bases de una industria liviana, con inversiones también en la industria pesada, y logró aparte la autosustentación económica. Cimentó las bases de un país moderno. Que como todos sabemos se funda en esto: desarrollo industrial. Ahora se dirá cibernético, telemático, etc. y ya estamos en la era posindustrial, pero también han pasado 60 años. Y Perón no vive.

Volviendo entonces al principio de esta nota, nos preguntamos ¿fue la débil burguesía nacional, los industriales argentinos, la burguesía agraria, los pequeños productores agrarios, que estaban en crisis y embargados, la FF.AA. la UIA etc., se unieron o formaron un partido político, y dijeron vamos a ganar el poder, para cambiar la situación por la que atraviesa el país y defender nuestros intereses?

De ninguna manera. No era pensable que esto lo hicieran los sectores más concentrados de la economía. Menos el sector financiero, beneficiario del periodo anterior. Aun hoy, muchos beneficiarios de esta situación económica, despotrican y militan contra el gobierno. Para muestra sobra un botón (bien grande) el triunfo de Macri en la Capital, sin duda la principal favorecida por esta política. Es decir no hubo una política burguesa. En el mejor sentido. Y nuestros “burgueses”, aún hoy carecen de conciencia histórica, salvo casos aislados, lo cual no conforma una política. Sólo el poder político en manos de un Estado fuerte vuelve a demostrar la sustitución de una tarea como clase que no pueden asumir. Ni que hablar de comparaciones no tan lejanas, como la burguesía brasileña, simplemente a título comparativo.

Y si hablamos de los trabajadores, partido específico que los representara como expresión de poder no existía. La clase trabajadora que dio inicio al peronismo en el año 1945, se había transmutado. Las formaciones políticas que pretendían asumir esa representación, la obrera, llamada de izquierda, se deshacían en estrategias y consignas ultraizquierdistas que los separaban de la realidad y los alejaba de los trabajadores.

Qué podemos decir de la clase media. Históricamente representada por el radicalismo, repartida en un sinnúmero de partidos políticos, atomizada y penetrada por concepciones ideológicas “importadas”, con intelectuales que mayormente piensan el país, como si vivieran en Europa o EE.UU. Sin darse cuenta que estos países, lograron un “estado de bienestar” y una interesante calidad institucional, porque defendieron y defienden con uñas, dientes y guerras incluidas, sus intereses como naciones.

En muchos casos a costillas de nosotros y de países similares. Muchos intelectuales que se tildan de “progresistas” se lo pasan atacando al gobierno nacional, por cuestiones secundarias e insustanciales, sin tomar partido, con una asepsia digna de cirujanos, y sin comprometerse en apoyar decisiones que son fundamentales para los intereses de la Nación y para una mejor distribución de la renta, como el dólar alto y las retenciones. Cuando no abonan a la “teoría de la casualidad” para justificar el formidable avance del país. Atinando a hablar de los famosos ciclos de la economía. Ahora estaríamos en el bueno. Ya vendrá el malo, dicen.

Como vemos no ha sido ningún sector social organizado políticamente el que ha llevado a estos dirigentes al poder.

En un gobierno de estas características (bonapartista), el poder está naturalmente concentrado en los dirigentes que lo ejercen.La pregunta que nos hacemos es: ¿si los Kirchner llegaron al poder, pensaba alguien concientemente que los otros políticos iban a defender los intereses nacionales?

La respuesta, creemos, se divide en dos partes. Primero, tenemos que decir que el gobierno radical-frepasista que había surgido como una respuesta al fracaso de las políticas neoliberales y la corrupción del gobierno menemista, terminó en un fracaso absoluto, dejando al país a la deriva, envuelto en una crisis sin precedente. El gobierno de Duhalde puso un poco de orden y llamó a elecciones generales.

Con el radicalismo desprestigiado y atomizado y el peronismo dividido en tres opciones, el aparato del justicialismo de Buenos Aires fue decisivo para que Kirchner saliera segundo con el 22% de los votos y pudiera optar por una segunda vuelta, frente a Menem, que tenía mayoritariamente a la población en contra, por lo que se negó a competir.

Fue el desarrollo del gobierno del presidente Kirchner, y las acertadas medidas tomadas que ya hemos nombrado a modo de ejemplo, que llevaron a que en las elecciones legislativas primero y en las presidenciales siguientes, fuera apoyado mayoritariamente.

Vivimos en una sociedad influenciada fuertemente por el consumo, la inmediatez y el individualismo. El pragmatismo tiñe las decisiones de los dirigentes políticos, empresariales o sindicales. El marketing pretende reemplazar a la política, y todos los días vemos ridículas puestas en escena de temas intrascendentes.

Así y todo nuestro pueblo va demostrando a pesar de las dificultades, que una Nación independiente se quiere abrir paso, y lo pretende hacer en conjunto con las otras naciones latinoamericanas.

En estos últimos años no hemos visto que paralelamente a los avances en el terreno social y económico, se haya desarrollado una masiva estructura política, con firmes concepciones ideológicas, que permitan sustentar este modelo en el tiempo (y enfrentar los embates que seguramente aparecerán) y avanzar hacía metas cada vez más importantes.Estamos en deuda con la sociedad, y con nosotros mismos. Y este será el desafío de los próximos tiempos.

(*) Dirigentes de Acción Popular.

ENTREVISTA A JOSEPH STIIGLITZ


01/06/2008

Una recesión de incierta salida. Entrevista a
Joseph Stiglitz




La periodista Filipina Carmela Cruz entrevistó al Premio Nóbel de Economía Joseph Stglitz para la revista norteamericana de izquierda Foreogn Policy Focus.

Stiglitz contribuyó a crear una nueva rama de la economía: “la economía de la información”, destinada a analizar las consecuencias de las asimetrías informativas. En el año 2001 recibió el Premio Nóbel de economía por sus trabajos sobre mercados con información asimétrica.

Sus libros Globalization and Its Discontents y Making Globalization Work tuvieron una amplia recepción. Su ultimo libro, The Three Trillion Dollar War (La Guerra de los tres billones de dólares), publicado en marzo de 2008, analiza los costos de la Guerra de los EEUU en Irak, pero no sólo para los EEUU sino para el mundo entero, y propone una estrategia para la retirada de las tropas norteamericanas.

En una entrevista con Carmela Cruz, Stiglitz compartió sus ideas sobre la recesión en los EEUU y sus consecuencias globales, los ciclos económicos burbuja/estallido de las últimas tres décadas, las “limitaciones de los mecanismos de mercado”, la necesidad de encontrar formas de medir la calidad de vida de las personas distintas –y mejores— que la métrica del PIB y algunos temas de su último libro.

Carmela Cruz:
¿Los EEUU están actualmente en recesión? ¿Esa recesión podría arrastrar al resto del mundo, o algunos países se salvarían y, posiblemente, se produciría una reestructuración del orden económico global?

Joseph Stiglitz:
Todo contado, los EEUU están pasando por una gran ralentización, muy probablemente una recesión. Es factible que se trate del peor bajón del último cuarto de siglo, mucho más serio que unas simples medidas correctivas. La crisis afecta al sistema financiero, que es el corazón de la economía.

Si bien el crecimiento de China e India significa que el mundo podría no ser tan dependiente del crecimiento de los EEUU, Norteamérica es todavía la economía más grande del mundo. Una caída de EEUU afectará a todos los países y, por supuesto, a algunos más que a otros. Los países que, como México, son muy dependientes de EEUU para sus exportaciones serán los más afectados.

La caída será otra de las señales del cambio del orden económico global. El mundo ya se está desplazando desde la dependencia del dólar como moneda de reserva, especialmente desde que el dólar ha revelado ser una forma muy pobre de preservar el valor. Que los íconos de EEUU Merril Lynch y Citibank tengan que acudir a fondos soberanos estatales extranjeros para su rescate es mucho más que un mero símbolo.

Cruz:
El Congreso de los EEUU aprobó un paquete de estímulo económico de $152 miles de millones para mitigar el impacto de la recesión. ¿Funcionará? ¿con qué costos? ¿cuánto más podrá la Reserva Federal cortar los tipos de interés?

Stiglitz:
El paquete de estímulos fue muy exiguo, llegó tarde y estaba mal diseñado. Sí, estimulará la economía, pero no lo suficiente para impedir una gran ralentización. No se diseñó para maximizar el efecto de la intervención pública, el estímulo por dólar del gasto de déficit. Por ejemplo, hubiera sido mucho mejor aumentar el seguro de desempleo. Tampoco estuvo diseñado para enfrentar los problemas a largo plazo de Norteamérica. Después de todo, el bajo consumo familiar no es un gran problema en los EEUU. Y muchos hogares fuertemente endeudados usarán el dinero para cancelar sus pesadas deudas.

Uno de los problemas es que los excesos de deuda y de déficit dificultan el diseño de un paquete de estímulos adecuado.

Cruz:
En los últimos treinta años, al menos 100 crisis financieras han hecho estragos en el mundo, todas ellas precedidas de un ciclo de boom y estallido de burbuja. ¿Tan ineptos han sido los bancos privados, los bancos centrales y las instituciones financieras como para no haber podido evitar unos desastres que habrían podido predecir, en algunos casos, años antes de que ocurrieran? ¿Es posible poner fin a este ciclo sin desafiar seriamente los límites impuestos por el capitalismo?

Stiglitz:
Durante años los expertos predijeron este bajón. Todavía hoy, los sistemas de gestión del riesgo que emplean los bancos y las agencias de crédito no alcanzan a reconocer los problemas profundos y esenciales. Esto sugiere que, a pesar de todos los avances en las técnicas de gestión del riesgo, el mecanismo del mercado ciertamente tiene limitaciones que producen booms y estallidos de burbuja a lo largo de la historia del capitalismo.

Cruz:
En su libro, Making Globalization Work, las soluciones preferidas para problemas como cambio climático, la pobreza, los desequilibrios comerciales y la inestabilidad financiera pasan por un esfuerzo de concertación valiente entre las naciones. Esto incluye un impuesto uniforme para las emisiones de gases tóxicos, y un mayor control de las actuales instituciones internacionales, como el FMI, o la creación de nuevas instituciones, como un Sistema de Reserva Mundial. Sus críticos señalan que esto es utópico e inalcanzable, dadas las actuales asimetrías e injusticias. Ciertamente, para que los gobiernos nacionales y las instituciones internacionales estén preparados para un mundo globalizado más equitativo, es necesario que estén ancladas en una simetría estable entre la libertad individual y la responsabilidad. ¿No entrañaría esto revertir la globalización, más que rediseñarla, que es lo que usted. ha propuesto?

Stiglitz:
En mi libro Making Globalization Work, presenté una agenda amplia y no simplemente una idea sobre la orientación que teníamos que tomar; pasos concretos a dar en lo inmediato, que al menos harían que la globalización funcionara mejor. Cuando diseñaba esta agenda programática, yo era perfectamente consciente de las distintas fuerzas que han inhibido el cambio –incluidos quienes se han beneficiado del sistema actual—, y fui particularmente cuidadoso a la hora de identificar aquellas reformas mediante las cuales todos los individuos, o al menos, la gran mayoría, resultarían ganadores.

Cruz:
¿Cómo afectaría un proteccionismo mayor de los EEUU - resultante de los problemas económicos actuales— a la promoción de la globalización?

Stiglitz:
Siempre hubo un ingrediente de hipocresía en la política comercial norteamericana y en su retórica. Los acuerdos de libre comercio deberían llamarse con mayor exactitud acuerdos dirigidos de comercio. Los representantes del comercio norteamericano con frecuencia han ignorado los efectos adversos de los acuerdos comerciales en muchos de los países en desarrollo. Hoy se ha comenzado a hablar del descenso del nivel de vida, y no solo de quienes están más abajo sino también en el medio, personas cuyos intereses han sido virtualmente ignorados por la administración Bush. Y esto hace que las reformas en la globalización del comercio del tipo de las que hablo en mi libro resulten imperativas.

Cruz:
Usted. ha elogiado el éxito económico del Este Asiático, a pesar de los bajos niveles de reconocimiento de derechos humanos en algunos países. Pero, como economista del Banco Mundial, hablaba de que la lucha contra la corrupción era un ingrediente fundamental para el desarrollo, y en su disertación en la entrega del Premio Novel citó las ideas de John Maynard Keynes sobre las decisivas influencias de la economía y la filosofía política en la estructuración del mundo. ¿Estaba Ud. preparado para reconocer el imperativo moral de no solamente elevar la economía, sino también la vida de las personas?

Stiglitz:
Siempre he dicho que el éxito es algo más que el aumento del PIB, y que perseguir de manera implacable el aumento del PIB, de hecho, puede llevar a largo plazo a bajar el nivel de vida. En este momento soy el encargado de la Comisión de Medición del Rendimiento Económico y el Progreso Social que creó el Presidente de Francia con miembros de todo el mundo. Lo que medimos afecta aquello que hacemos. No sólo existe el imperativo moral de aumentar el PIB, sino también de elevar el nivel de vida, y necesitamos mejores métodos para medir nuestro éxito en alcanzar esos objetivos.

Cruz:
¿De qué trata su ultimo libro?

Stiglitz:
Mi ultimo libro, The Three Trillion Dollar War: The True Costs of the Iraq Conflict, escrito en colaboración con Linda Bilmes de la Kennedy School, Universidad de Harvard, muestra justamente lo costosa que ha sido esta Guerra equivocada. Ahora mismo es la segunda guerra en cuanto a su duración, y la segunda más costosa en la historia de los EEUU. ¡Más costosa incluso que la Primera Guerra mundial, luego de ajustar los costos de acuerdo a la inflación! Hemos calculado los costos para el Presupuesto y para la economía Norteamericana. Pero los costos, tal como los hemos evaluado, van mucho más allá. Hay costos para la economía global, y están los perjuicios generados en Irak. También costos en la seguridad norteamericana. Mientras nos ocupábamos de las armas de destrucción masiva inexistentes en Irak, se sumó otro país al Club nuclear; mientras nos ocupábamos de un país que no tuvo conexión con el 11/9, las cosas empeoraban en Afganistán, un país que sí la tuvo. Norteamérica es hoy menos segura, y nuestras fuerzas armadas –agotadas, luego de cinco años de combate— están en peor situación para enfrentarse a las amenazas que podamos sufrir en un futuro.

El libro concluye con una serie de recomendaciones políticas: cómo prevenir, o al menos hacer menos probables, los problemas que hemos detectado. Por ejemplo, ninguna nación debería depender de apropiaciones de emergencia durante cinco años de guerra. Norteamérica ha engañado a sus tropas y a los veteranos que han retornado: una política miope que no sólo es inmoral, sino que es también costosa. En el libro presentamos reformas concretas para terminar con esos abusos. Y lo que es más importante, hemos diseñado un marco para pensar una estrategia exitosa. La administración Bush reflexionó muy poco antes de embarcarse en esta aventura mal concebida.

Joseph Stiglitz fue Premio Nóbel de economía en 2001.
Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu

QUE LA AGENDA MEDIÁTICA NO NOS HAGA OLVIDAR A NUESTROS PRÓCERES








25/05/2008

El tipo que sabía mirar

Por Mario Wainfeld

Arturo Jauretche murió un 25 de mayo, hace 34 años. Las efemérides pueden ser un plomazo pero también, tal es su funcionalidad, un pretexto para revisitar y repensar a personajes estimables. Jauretche lo es, hete aquí que está un poquito de moda, aunque quizá no del todo valorado.

Fue un luchador popular todo formato, un poeta mediano, un ensayista frondoso. Si no fuera una tropelía podría decirse que por ver grande a su patria, él luchó con la espada, con la pluma y la palabra. Su mayor legado, a más de tres décadas, es su prosa cimarrona e inigualada. Acuñó multitud de conceptos-consignas que perduran y que hasta perdieron su rúbrica.

“El estatuto legal del coloniaje”, “el medio pelo”, “las zonceras argentinas” conservan fuerza, tienen sentido unívoco y capacidad de transmisión. Esa aptitud para el panfleto, un género nada menor si se lo emprende bien, no debería inducir a suponerlo una suerte de creativo publicitario nac & pop, un simplificador nato. La consigna, el arquetipo eran la culminación de análisis elaborados, de debates implacables, de lecturas surtidas y pasionales.

Bruloteaba de lo lindo, previa inspección a fondo de sus blancos. Miraba antes de disparar, vaya si miraba. Sus batallas siguen siendo divertidas. Repasemos un puñado entre cientos. Diseccionó un best seller de Beatriz Guido (El incendio y las vísperas) hoy prolijamente olvidado, para probar el “quiero y no puedo” de las clases medias.

Se la tomó con la arrogancia de Sarmiento, que se jactaba de un presentismo perfecto en la escuela primaria en su San Juan natal. Averiguó que cursó menos años de los que narró. Y, de paso, desnudó el mito del niño que iba al colegio lloviera o tronara recordando que en San Juan casi no cae una gota durante el período lectivo.

Indagó sobre un clásico antirrosista, un poema en el cual José Mármol le perdonaba “como hombre mi cárcel y cadenas/pero como argentino, las de mi patria no”. Demostró que Mármol casi no estuvo en cana y sólo por cuestiones de faldas y no políticas.

Para llegar a sus conclusiones, debió leer a la novelista en boga con una dedicación superior a la de sus arrobados lectores, hurgar archivos, mirar isoyetas de Cuyo.

Tenía identidad política, explicaba la historia enlazando líneas nacionales y de las otras. Pero no hablaba desde un púlpito ni desde un saber cristalizado. Proponía dar vuelta el mapamundi, poner el Sur arriba para debatir prejuicios sobre superioridades y para tener otra panorámica sobre el lugar de Argentina en el mundo (un país peninsular, muy distante de Europa, plenamente integrado en la región). Pero también se internaba en ese mapa. Conocía al dedillo la flora y la fauna nacional (en sentido estricto y sociológico) porque vivía atento a su palpitar y a su cambio.

Jorge Abelardo Ramos lo despidió con justicia, allá por el ’74: “Comprendía como pocos en la Argentina, sus cambios bruscos, con frecuencia su inescrutable carácter y su peculiar ingratitud. (...) Conocía la Patagonia y su fauna, la Puna y su inmenso dolor. Podía describir cada metro cuadrado del país y la naturaleza de sus problemas”.

Fue agudo, sarcástico y provocador. Era, ante todo, un empirista que no hablaba sin documentarse o sin ver. Un reverdecer de ciertas liturgias nacionales y populares lo recupera, a veces reversionándolo con clase pero muchas otras malgastando o hasta malversando su tributo.

Jorge Luis Borges contaba sobre las kenningar, una suerte de metáforas congeladas que recogen las sagas de Islandia. Un poeta llama “agua de la espada” a la sangre, luego la metáfora se usa como sustantivo, suple a la palabra original, se cosifica. A menudo da la impresión que algo así pasa con Jauretche, cuya obra provocadora se transforma en un repertorio de chicanas establecidas.

El cronista está seguro de algo: si el tipo viviera no citaría, sin más, textos escritos hace 30 años o medio siglo. Hundiría sus ojos de gato en la realidad actual, en la nueva configuración de la clase trabajadora (con su carga de desocupados y mujeres jefas de hogar), en la nueva religiosidad de los sectores populares, en la liberación de sus costumbres sexuales, en los códigos de comunicación de los jóvenes, en la alteración de los términos del intercambio, en los medios de difusión masiva que siempre atrajeron su crítica y su participación. En las marcas indelebles (y, cuando menos, en parte inéditas) que dejaron la dictadura genocida, la traición neoliberal del peronismo, la baja en la afiliación sindical, tantas novedades que trazan otro mapa. Ponerlo patas arriba sirve si se hacen ese inventario y muchos más.

Fue nacional, yrigoyenista y peronista. Fustigó a los gorilas y los peleó hasta su último día.

Relegado por Perón, como muchos de los aliados del gobernador Mercante, se bancó la camiseta en años de resistencia, no fue complaciente en el oficialismo, jamás depuso su espíritu crítico y mordaz. En una de sus catilinarias más logradas, “Los profetas del odio y la yapa”, les da duro a los apóstoles de la Revolución Libertadora pero se hace tiempo para evocar, sobre el primer peronismo: “Se cometió el error de desplazar y hasta hostilizar los sectores de clase media militantes en el movimiento permitiendo al adversario unificarla en su contra, máxime cuando se lesionaron inútilmente sus preocupaciones éticas y estéticas (..) se quitó al militante la sensación de ser, él también, un constructor de la historia para convencerlo de que todo esfuerzo espontáneo y toda colaboración indicaba indisciplina y ambición”.

Fue maestro, pionero y valiente en señalar la viga en el ojo ajeno, la “falsa conciencia” de amplios sectores medios, pero no le faltó audacia para mentar las propias llagas.

Valga, pues, el aniversario de pretexto para mocionar su relectura. Y para renegar de la cita ritual o del recetario congelado reemplazándolos por la emulación de su método, de su respeto al lector y de su afán de conocer lo que se quiere cambiar.

Salute, maestro.